Reseña: La Puta de Babilonia (Fernando Vallejo)



Impregnada de ironías hilarantes presentadas en forma de comentarios inocentes, de principio a fin, Vallejo le entrega al lector los datos reales de muchas de las tantas mentiras que la Iglesia Católica ha hecho pasar como verdades, desde que en el 323, Constantino le otorgara poderes. Y aunque el título del texto alude sólo a la Iglesia Católica (así llamaban los albigenses a la Iglesia de Roma) los musulmanes, los cristianos, los protestantes y los judíos también tienen su espacio en ese saldo de cuentas que el autor anda cobrando; pero siempre persiguiendo su centro, La Puta.

Apegado a la historia, apelando a ella y apoyándose frecuentemente en citas de filósofos, teólogos, profetas, supuestos discípulos, papas, e incluso de La Biblia y El Corán, Vallejo da cuenta de los crímenes y los errores que en nombre de uno o varios dioses, han pasado en limpio. No es gratuito que el libro empiece dándole algunos adjetivos a La Puta: “La puta, la gran puta, la grandísima puta, la santurrona, la simoníaca, la inquisidora, la torturadora, la falsificadora, la asesina, la fea, la loca, la mala; la del Santo Oficio y el Índice de Libros Prohibidos; la de las Cruzadas y la noche de San Bartolomé; la que saqueó a Constantinopla y bañó de sangre a Jerusalén; la que exterminó a los albigenses y a los veinte mil habitantes de Beziers; la que arrasó con las culturas indígenas de América; la que quemó a Segarelli en Parma, a Juan Hus en Constanza y a Giordano Bruno en Roma; la detractora de la ciencia, la enemiga de la verdad, la adulteradora de la historia; la perseguidora de judíos, la encendedora de hogueras, la quemadora de herejes y brujas; (…) la oscurantista, la impostora, la embaucadora, la difamadora, la calumniadora, la reprimida, la represora, la mirona, la fisgona, la contumaz, la relapsa, la corrupta, la hipócrita, la parásita, la zángana; la antisemita, la esclavista, la homofóbica, la misógina; la carnívora, la carnicera, la limosnera, la tartufa, la mentirosa, la insidiosa, la traidora, la despojadora, la ladrona, la manipuladora, la depredadora, la opresora; la pérfida, la falaz, la rapaz, la felona; la aberrante, la inconsecuente la incoherente, la absurda; la cretina, la estulta, la imbécil, la estúpida; la travestida, la mamarracha, la maricona; la autocrática, la despótica, la tiránica; la católica, la apostólica, la romana; la jesuítica, la dominica, la del Opus Dei; la concubuina de Constantino, de Justiniano, de Carlomagno; la solapadora de Mussolini y de Hitler; la ramera de las rameras, la meretriz de las meretrices, la puta de Babilonia, la impune bimilenaria tiene cuentas pendientes conmigo desde mi infancia y aquí se las voy a cobrar"; adjetivos que se explican uno a uno a lo largo del texto.

Vallejo cuestiona desde las bases de las religiones, en su pasado, hasta lo que hoy podemos conocer, y entre muchas cosas, afirma que Pedro no existió –y es el mismo Pedro quien supuestamente fundó la Iglesia Cristiana–, que Jesús (Cristoloco, como lo llama varias veces) y toda su palabrería son un invento de unos escribas, revela cifras de pederastia desde los primeros papas hasta los últimos casos registrados en Estados Unidos, da cuenta de los crímenes cometidos y auspiciados por el Vaticano, evidencia y explica errores absurdos de La Biblia y El Corán, y describe el oximorón que llevan las palabras “civilización católica”.

Con argumentos contundentes de fuentes apropiadas, se aclaran y desmitifican muchas cosas que por simple negación a la lógica, la humanidad ha dejado de conocer; además se cuenta todo de una manera jovial sin que se reste importancia de los datos, pintado eso sí, como es acostumbrado en el autor, por frases controversiales que como mínimo, siembran dudas dogmáticas en el lector, y que a la vez, da respuesta a muchas otras. Tan irrefutables las citas y los argumentos con que sostiene sus tesis, que estando en Chile, en una entrevista en un programa de televisión, cuenta Vallejo que había mandado una invitación a Obispos de Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, México y Colombia, para debatir sus tesis públicamente en un auditorio con estudiantes, pero que no había recibido ninguna respuesta; las invitaciones, al parecer, habían llegado al mismo lugar donde llegan las oraciones que se mandan a Dios.

1 comentario:

Cavilaciones dijo...

http://www.archivosbackup.com/download.php?file=821fernando%20vallejo-la%20puta%20de%20babilonia%20(completa).rar

Para quien lo quiera en versión digital...

El Sujeto

Mi foto
Hace más de veinte años nací, vengo creciendo, lucho por reproducirme y todavía no he sabido que me haya muerto.